14 diciembre, 2008,7:22 p. m.
Como dejar de fumar
Es curioso como, viendo las estadísticas del blog, una de las preguntas que más escribe la gente en google, y que les lleva hasta aquí, es precisamente "cómo dejar de fumar". Supongo que se debe al quitómetro que tengo en el blog, que me recuerda que ya hace tiempo y tiempo que lo dejé. Así que, porque no, aunque alguna vez he comentado algo sobre el tema, no estaría de más escribir, o al menos ordenar en una única anotación, qué hice yo y cómo me resultó.

-Lo primero, tomé la decisión cuando estaba saliendo de una gripe bastante fuerte. En esos momentos, es más fácil tomar decisiones drásticas, porque sentimos que nos estamos recuperando, que estamos mejorando, etc.
-Lo dejé de golpe. Nada de ir cortando el suministro. De un día para otro. No recuerdo cual fue mi último cigarrillo ni me importa. Sí que aún recuerdo cuál fue el primero, así que quizás sea así porque aquel fue más importante. Empecé a fumar con 13 años, así que me pasé 22 años de mi vida fumando a razón de una cajetilla y media al día. Mucha mierda junta.
-A consecuencia de dejar de fumar empecé a comer como un poseso. Siempre he tenido buen apetito, pero aquello era exagerado. Comía y bebía constantemente. Engordé un montón. Un montón de un montón, incluso. Y creo que eso fue casi una bendición. Si no hubiera engordado, si no me hubiera visto como me vi...si no fuera difícil, no habría salido tan bien.
-Una cosa lleva a la otra. Al engordar, decidí comenzar a caminar una hora al día. Paseando por mi ciudad. Como caminaba y no estaba acostumbrado, bebía mucha agua. Y comía menos. Y me sentía mejor. Así que, como siendo muy chaval había corrido de vez en cuando, decidí regresar a las viejas costumbres. Corría un minuto y caminaba dos. Corría dos minutos y caminaba dos. Corría tres minutos y caminaba dos. Así, paulatinamente, corría más y caminaba menos, y con el tiempo empecé a correr alrededor de una hora seguida, aunque eso llevó tiempo. Tiempo de verdad. Que nadie se engañe. Si no has hecho nada de deporte en 20 años y te has fumado medio planeta, correr con soltura, bien, con confianza, lleva tiempo. A mi me ha valido la pena. Quizás a muchos otros no.
Así que al final los astros se conjuntaron. Correr me ayudó a perder peso. Perder peso a sentirme mejor. Correr y fumar resultan incompatibles, pero ambos son adicciones. Desde aquí lo reconozco. Soy un adicto, como diría el del anuncio. Antes lo era a fumar, y ahora a correr. Si algún día no puedo correr, nadaré, o me haré largas caminatas, o saldré en bici. Pero correr me funciona, y me ayuda a no pensar en fumar y a no volver a caer en ello. Creo que es así como se arreglan las cosas. O al menos, como resulta más fácil arreglarlas.

Bueno, eso es lo que yo hice para dejar de fumar. No usé parches, ni caramelos, ni nada de eso. Probé, y me funcionó. Tuve suerte al encontrar una nueva adicción que nada tiene que ver con el tabaco. Conozco muchas personas que consideran que correr es una tontería. Y que no sirve para nada. A mi me sirve. Me ayuda a dormir mejor, a sentirme mejor. Durante algo más de una hora diaria, estoy a sola conmigo, a veces con música, a veces sin ella. Pienso, recuerdo cosas, me limpio por dentro, me olvido del trabajo, de los problemas, de los sinsabores y hasta en ocasiones siento un escalofrío de alegría por los buenos momentos.
Pero, además, me ha servido para dejar de fumar.


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posted by joerace ¤ Permalink ¤


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